(James Dean, en "Knock on any door")
Una vida llena de excesos les jugó una mala pasada. Sí, porque estando en la cima de su carrera musical pusieron fin a sus vidas con tan sólo 27 años. Se trata del Club de los 27, o Forever Club, personajes del mundo del rock muertos por sobredosis, suicidios, y trágicos accidentes.
El Rock, con su energía subversiva, sedujo y trasladó a estos jóvenes talentos hacia los crudos rincones del alcohol y las drogas. Llegaron así a una calle sin salida, e incluso, según algunos, ofrecieron sus vidas al diablo a cambio de alcanzar la fama rápidamente.
Sea ese pacto mito o realidad, los acordes creados e interpretados por los miembros del Club de los 27 siguen corriendo por las venas de los amantes del Rock. Hoy, mañana, y siempre seguirán viviendo como huellas dejadas en nuestra memoria y oídos.
